Características y temas del Realismo Mágico

Lo mágico surge de la realidad y se entrelaza de manera natural con ella por medio de la fe (de los personajes y del lector): clarividencia [Clara en LCE], levitación (Cien años de soledad, CS en adelante), telequinesis [LCE], vidas largas al estilo bíblico [CS], milagros, enfermedades mitad imaginarias que son exageradas hiperbólicamente [madre de Esteban o Esteban, en LCE], etc. Lo mágico se percibe como normal por los personajes.

El realismo se cuenta en el modo de contarlo: como si el hilo principal fuera realista y lo más importante, mientras que lo mágico no representa más que unos detalles ordinarios de poca importancia. Los detalles resultan narrados en un tono neutro y sin destacar lo mágico, no sea que el lector le preste demasiada atención. El escritor da lo mágico por sentado. Los elementos mágicos se perciben, pero rara vez se explican.

La presencia de la muerte ya no es terrible y horripilante. El RM había surgido en la pintura tras la Primera Guerra Mundial y en la literatura después de la Segunda. La muerte estaba demasiado presente. Una manera de evitar ahondar en el dolor era tratar la muerte como un fenómeno natural, desprovisto del horror y la tristeza que la caracteriza. En el RM la muerte es una presencia diaria, la muerte forma parte de la vida: a veces es difícil establecer unos límites entre la vida y la muerte; otras, es posible sobrevivir a la muerte. Así se explica en las novelas mágico-realistas la presencia de muertos aparecidos, fantasmas, longevidades imposibles o premoniciones de muertes. Quizá el mejor ejemplo de este aspecto es la obra maestra de Juan Rulfo Pedro Páramo.
La velocidad del hilo narrativo hace que la tragedia disminuya y resalta los elementos fantásticos, que son contados como si fueran pequeñas realidades sin importancia, lógica y calculadamente. monótono para describir tanto acontecimientos grotescos como escenas conmovedoras, dando así la impresión de que todo cuenta lo mismo para la historia.
Una de las técnicas empleadas es la del montaje: es usual que las obras del RM contengan anomalías o incorrecciones en las referencias a acontecimientos históricos o geográficos. Muchas veces incluso se toman prestadas referencias a otros países o se combinan la realidad con la ficción. [en LCE se hace un repaso a la historia del siglo XX chilena, pero en ningún momento se menciona el país; se combina la historia real –sobre todo al final– con la historia personal de la familia de ficción; se mezclan personajes de ficción con reales: Jaime es amigo de Allende; Neruda visitaba la Casa de la Esquina; Pedro Tercero parece estar basado en el cantautor Víctor Jara, etc.]
Se recurre a representaciones de mitos y leyendas, por lo general latinoamericanas. En Cien años de soledad se hace alusión al mito de la humanidad, concretamente al momento en que Adán y Eva se marchan del jardín del Edén.
Contiene multiplicidad de narradores (combina primera, segunda y tercera persona), con el fin de darle distintos puntos de vista a una misma idea y mayor complejidad al texto.
Se producen infracciones temporales en la narración [en LCE hay constantes prolepsis, flash-forwards o saltos-adelante-en-el-tiempo]. Por otra parte, el tiempo es percibido como cíclico, no como lineal. Además, se distorsiona el tiempo, para que el presente se repita o se parezca al pasado. Se puede rastrear la influencia del mito del eterno retorno nietzscheano, popularizado en los años 50-60 por Mircea Eliade en su libro El mito del eterno retorno (1951).
– Algunos temas:
Importancia del destino
Enfermedades (y curaciones inauditas) [en LCE se exagera la enfermedad de la madre de Esteban y Férula; Estaban sufre un curioso empequeñecimiento; mutismo de Clara; forma de morir de Pancha; fiebres exóticas del tío Marcos; fisioterapia artesanal de Pedro el viejo para curar los huesos rotos de Esteban tras el terremoto, etc.]
Desastres naturales [diluvio en CS y terremoto en LCE]
Soledad del dictador [en LCE quizá uno de los temas principales es la soledad del “dictador” Esteban Trueba]
Venganza [constante en LCE]
Paternidad desconocida [ídem]
Gemelos diferentes [Jaime y Nicolás en LCE]
Personajes con dones y poderes sobrenaturales o estrafalarios [Clara en LCE]

Raíces e influencias del Realismo Mágico

– EL REALISMO. De él retoma la transparencia del lenguaje, la pseudoobjetividad, la voluntad mimética (semejanza de la obra literaria con al realidad). Los objetos, los sentimientos y los datos históricos forman parte de la realidad, pero están adornados con metáforas sobre un fondo hiperbólico.
– LOS MITOS. El RM aporta un componente afectivo que apela a hondas raíces del alma humana, recuperando así el papel que la religión había perdido. El RM revaloriza el arte o la literatura como nuevo mito, a veces asociado al componente ancestral relacionado con el mundo indígena.
– EL BARROCO. De él retoma el gusto por el contraste entre realidad e irrealidad, el feísmo (la atención a los detalles feos), lo hiperbólico, extravagante, ridículo, grotesco, estridente, chocante, conmovedor… para abrumar al lector. También gusta de las metáforas audaces, originales, a veces ingenuas, irónicas o hiperbólicas.
– PICARESCA. Algunos personajes del RM tienen rasgos del pícaro. El pícaro tiene la ambivalencia de un héroe y un antihéroe. Son personajes imprevisibles: vagabundos o sirvientes de distintos amos, pero siempre supervivientes. Los pícaros son también astutos,
traviesos, descarados, inquietos, dinámicos… [En La casa de los espíritus, LCE en adelante: Nicolás, el tío Marcos o Tránsito Soto]
– POSTMODERNISMO. Se percibe el gusto por el hibridismo (la mezcla de géneros, estilos, voces, etc.) y la metaliteratura (reflexión sobre el proceso de creación), que exige de un lector activo y supone una mayor complejidad en el esquema de voces narrativas (polifonía) [en LCE hay diversos narradores y un transcriptor, Alba, que completa y ordena manuscritos de Clara y Esteban; los cambios entre una y otra voz son bruscos; necesitan de una lector activo]. Otro rasgo del Postmodernismo son el escepticismo, el desencanto, la pérdida de la fe en los grandes líderes, en los grandes discursos y en las claras ideologías [en LCE se entabla un diálogo de ideologías, pero, a pesar de la crítica a la dictadura y el conservadurismo y la defensa de la libertad, se aprecia la característica posmoderna de la pérdida de la fe en los grandes líderes y grandes discursos]. –
NOVELA GÓTICA. Gusto por lo monstruoso, los fantasmas y los elementos sobrenaturales. El RM hace uso de ello, pero irónicamente: finge tomarlo en serio, pero, en el fondo, es una burla, una parodia.
– FÁBULAS. Influye la presencia de la moral. El RM trata de individualizar el fracaso moral de alguna clase social o de una nación en el país imaginario que construye; por eso el escritor emplea la sinécdoque (la parte por el todo; un microcosmos que representa el macrocosmos) expresando la historia de una familia para relatar indirectamente la historia de un país entero [En LCE la historia de la familia Trueba representa la historia del país, Chile, que no es nombrado] – SÁTIRA. Humorismo y parodia.

Algunos aspectos sociales y políticos en La casa de los espíritus de Isabel Allende

La casa de los espíritus es una novela que abarca varias generaciones y comprende grandes cambios políticos. Es importante aclarar primero que aunque nunca llegue a decirse abiertamente, no hay duda de que el relato esta ambientado en Chile.
El relato se inicia con los cuadernos de Clara, pero va a ser Esteban Trueba el único personaje que vivirá todas las épocas, y él, igual que su suegro antes, va a ser un hombre volcado en la política, como corresponde a la oligarquía de su época. La novela da comienzo en la primera decada del s.XX, y diversos acontecimientos históricos y sociales en la vida de los personajes van a marcar el paso del tiempo: los felices años veinte, la llegada de los primeros coches, el avance de las tropas en la II Guerra Mundial, la prosperidad de Chile como despensa de una Europa en crisis; la llegada de
inmigrantes ilustres, como el conde Satigny; la demonización del comunismo por parte de la derecha, el gran terremoto de 1960…
A medida que avanzan los acontecimientos y las relaciones entre los personajes se vuelven cíclicas, la sociedad chilena se articula como una gran mayoría, analfabeta y pobre que trabaja en fundos, contrapuesta a la minoría oligarca, culta e investigadora. El gran contraste se crea aquí a través de las parejas. Pedro y Blanca, Nicolás y amanda, Alba y Miguel… en el momento que alguno de estos intenta dejar el camino que le ha sido trazado encuentra una gran zanja que lo separa de la otra clase social.
Es curioso el tratamiento que da la autora al problema de la explotación de los pobres, pues nunca llega a caer en el maniqueísmo: ni Esteban Trueba es tan malo ni los campesinos tan buenos.
Los últimos capítulos de la novela se despegan del realismo mágico para caer en la más amarga novela realista. En la victoria del Candidato y la posterior reforma agraria, en el boicot de los inversores extranjeros y las empresas nacionales, vemos claramente el gobierno de Salvador Allende, de 1970 a 1073. Esteban representa aquella gran mayoría de la sociedad chilena que duerme con miedo al comunismo y agita a las fuerzas armadas para que intervengan y, al igual que todos los demás, tendrá tiempo de arrepentirse de lo ocurrido. Esteban García representa el producto necesario del odio. Era inevitable que una sociedad tan injusta creara personajes así.
A partir de aquí se relatan una serie de atrocidades que contrastan con la imagen de orden y pulcritud que intenta dar el país al exterior, y el personaje de Alba se mueve entre estas idas y venidas clandestinas, entre supermercados llenos de manjares que nadie puede comprar, calles sin mendigos y barrios de chabolas tapiados para que no los vean los turistas y campos de concentración. La sociedad bajo la opresión se divide finalmente en dos bandos: los mayores que se exilian, como Blanca y Pedro Tercero; y los jóvenes que aún confían en que un cambio es posible, como Alba y Miguel que se quedan para luchar.